Poesía

Tendencia a difundir el mal hacia afuera: también la tengo. Los seres y las cosas no me son suficientemente sagrados. ¡Ojalá no ensuciara yo nada, aunque estuviera toda convertida en fango! No manchar nada, ni aun en mi pensamiento. Ni siquiera en mis peores momentos destruiría una estatua griega o un fresco de Giotto. ¿Por qué, pues, otra cosa? ¿Por … [ver más]